El gobierno de Ecuador anunció un toque de queda general que regirá desde las 11 de la noche hasta las 5 de la mañana por un periodo de quince días, como respuesta a un incremento sin precedentes en los homicidios a nivel nacional.
Esta medida fue decretada por el presidente Daniel Noboa y busca contener la creciente violencia que afecta a las principales ciudades del país.
Desde la tarde del 3 de abril, unidades militares comenzaron la instalación de puestos de control en puntos estratégicos urbanos, con el objetivo de reducir la criminalidad y ejercer mayor control sobre las bandas delincuenciales.
La implementación del toque de queda es una acción necesaria para garantizar la seguridad y la tranquilidad de los ciudadanos en un momento crítico para Ecuador.
Las autoridades esperan que esta intervención temporal contribuya a la disminución de actos violentos y permita fortalecer las operaciones contra el crimen organizado.