Usuarios sienten el impacto diario del aumento en la tarifa
El reciente incremento de $500 en el pasaje de Transcaribe, que ahora cuesta $3.900, representa una carga significativa para quienes dependen del sistema. Para muchos estudiantes y trabajadores, el gasto mensual en transporte supera los $200.000, uno de los más altos del país. Usuarios denuncian largas filas, falta de puntos de recarga y buses varados que afectan la experiencia diaria.
El sistema enfrenta fallas técnicas y operativas que afectan la calidad
Transcaribe opera con una flota dividida entre la Alcaldía y dos empresas privadas. Mientras la flota del Distrito está al 100% operativa, uno de los operadores mantiene muchos buses averiados desde 2018 y no ha renovado vehículos. Esta situación genera retrasos, calor extremo dentro de los buses y riesgos para los pasajeros, como la apertura de puertas en marcha para ventilar. Las reparaciones implican esperas prolongadas y afectan la movilidad.
Conductores y revendedores enfrentan condiciones laborales y económicas precarias
Los conductores trabajan bajo contratos temporales y salarios que no alcanzan a cubrir sus necesidades. Algunos recurren a ingresos adicionales como mototaxi y enfrentan inseguridad en sus rutas. Paralelamente, la reventa informal de pasajes crece debido a la escasez de taquillas y la alta demanda. Revendedores cobran hasta $4.000 por pasajes, complicando aún más la economía de los usuarios.
Activistas protestan por el aumento y piden mayor apoyo del Distrito
Organizaciones sociales convocaron a manifestaciones en Cartagena para rechazar el alza en la tarifa. Señalan que el incremento podría haberse evitado si el Distrito hubiera fortalecido el Fondo de Estabilización Tarifaria, que subsidia parte del transporte público. Reclaman una mayor inversión para mantener tarifas accesibles y mejorar el servicio.
¿Cómo evolucionará el sistema de transporte masivo en Cartagena?
El alcalde anunció la incorporación de 72 buses nuevos que se ensamblan en China, con la flota total proyectada a 171 vehículos en mayo. Sin embargo, la confianza de usuarios y trabajadores en las mejoras es escasa debido a los incumplimientos pasados. La atención a las fallas técnicas, la ampliación de puntos de recarga y el control de la reventa serán claves para definir el futuro del sistema.