Nueva polémica rodea a la Unidad Nacional de Protección (UNP). Esta vez, la denuncia apunta a que un contratista habría estado facturando el servicio de un escolta que, aunque no prestaba funciones de protección, continuaba recibiendo salario y generando cobros mensuales al Estado.
El caso del escolta fantasma
El caso involucra al escolta John Freddy González, quien inicialmente fue asignado para integrar el esquema de seguridad del ministro de Justicia. Sin embargo, él lo rechazó y el escolta fue devuelto.
Según la denuncia, este escolta estaba vinculado a través del contrato que tiene la UNP con la Unión temporal MSP (que ofrecen el servicio de 1,200 escoltas) y de la cual hace parte la empresa PROSEGUR.
Ni el coordinador ni el escolta informaron a la entidad que el custodio había sido rechazado, lo que habría permitido que permaneciera sin funciones durante varios meses mientras continuaba cobrando su salario.
Renuncia tras llamado a descargos
Al momento de ser llamado a descargos, el escolta renunció y la entidad reporta que pueden haber más casos.