Durante el año 2025, el crédito en Colombia mostró una tendencia clara hacia montos reducidos y plazos breves, consolidándose como un recurso para el sostenimiento del gasto diario en los hogares. Esta situación fue revelada por un análisis del Fondo de Garantías (FGA) basado en datos de TransUnion.
El estudio indicó que el 65% de los desembolsos crediticios correspondió a montos iguales o inferiores a un millón de pesos, mientras que el 67% de los créditos otorgados tuvo un plazo máximo de seis meses. Estos indicadores reflejan un comportamiento financiero más cauteloso y enfocado en atender necesidades inmediatas.
Paralelamente, se observa un aumento en el número de colombianos que recurren a la ley de insolvencia como mecanismo para aliviar sus deudas, evidenciando las dificultades financieras que enfrentan muchas familias.
El crédito se está utilizando cada vez más como una herramienta para resolver gastos cotidianos y no para inversiones a largo plazo.