Padres y educadores suelen enfocarse en la alimentación y actividad física de los niños, pero olvidan cuidar el órgano que define su identidad: el cerebro. Gustavo Deco, neurocientífico argentino y catedrático en la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona, ha liderado un innovador "mapa global del cerebro" en colaboración con universidades de Oxford, Budapest, Canadá y Suiza, que analiza cómo se organiza y transforma la actividad cerebral a lo largo de la vida.
La felicidad como motor esencial del aprendizaje
Una de las revelaciones más importantes del estudio, publicado en Advanced Science, es la conexión directa entre bienestar emocional y capacidad cognitiva. Deco explica que las emociones positivas actúan como "el lubricante del aprendizaje", incrementando la conectividad y flexibilidad de las redes neuronales. En contraste, el estrés pone al cerebro en modo supervivencia, bloqueando su capacidad para aprender.
La investigación comparó sistemas educativos rígidos con enfoques flexibles como el método Montessori, demostrando que el cerebro responde de manera distinta según el entorno de aprendizaje. Los modelos flexibles generan cambios físicos y funcionales más positivos en la actividad cerebral.
Desmitificando el cerebro adolescente y el impacto del aislamiento
Contrario a la creencia común de que el cerebro adolescente es un adulto incompleto, Deco destaca su alta plasticidad y capacidad de reconfiguración, optimizando las rutas de información. Dado su carácter social, el aprendizaje colaborativo es mucho más efectivo que la repetición mecánica. El estudio también evidenció que el aislamiento social durante la pandemia afectó más negativamente a los jóvenes que la exposición a las pantallas.
El cerebro humano frente a la inteligencia artificial
En la era tecnológica, Deco subraya las diferencias entre el cerebro humano y la inteligencia artificial (IA). Mientras la IA procesa grandes volúmenes de datos para predecir patrones pasados, el cerebro humano es capaz de proyectar el futuro e integrar emociones, aprendiendo con eficiencia sin necesidad de millones de datos.
Recomendaciones para potenciar la mente y el bienestar infantil
- Respetar los ritmos circadianos y la necesidad natural de movimiento de los niños.
- Permitir margen de elección en las actividades para activar sistemas de recompensa intrínseca.
- Fomentar el Aprendizaje Basado en Problemas (ABP) para activar redes de asociación global.
- Priorizar contextos enriquecedores sobre la repetición mecánica de contenidos.
- Estimular la curiosidad para armonizar con la atención.
“Hoy día nos preocupamos muchísimo por la alimentación y el deporte de nuestros hijos, porque sabemos que influyen en su bienestar físico, pero más nos tendríamos que preocupar por la educación, que influye en la parte más importante de ese físico: el cerebro.” - Gustavo Deco