El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, fustigó este jueves 'la agresividad y perversión' de Estados Unidos, después de que Washington anunciara una nueva oleada de sanciones económicas contra él, su esposa y miembros de la familia Castro.
Las sanciones que alcanzan al círculo íntimo del mandatario
La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de EE. UU. amplió el cerco económico contra el régimen cubano. Las medidas incluyen a Díaz-Canel, su esposa Lis Cuesta Peraza, su hijastro y varios integrantes de la familia Castro, históricamente vinculada al poder en la isla.
Esta acción demuestra la perversión y la agresividad del gobierno estadounidense, que no tiene límites en su afán de dañar al pueblo cubano.
Desde La Habana, el mandatario rechazó lo que considera una injerencia unilateral y reafirmó la continuidad de su gobierno frente a lo que califica como 'hostilidad sistemática' de Washington.
Reacciones y contexto del endurecimiento
Las sanciones se producen en un momento de máxima tensión entre ambos países, con un recrudecimiento del embargo y una crisis económica interna en Cuba. Analistas señalan que la medida busca presionar al entorno más cercano del presidente, aunque el gobierno cubano la considera un acto de 'guerra económica'.