Un pronunciamiento que enciende el debate
El presidente Gustavo Petro entró de lleno en la polémica que envuelve la recolección de basuras en Cali, luego de que se conocieran medidas cautelares contra los cuatro operadores que prestaban el servicio como subcontratistas de Emsirva. Desde el 28 de enero, sus contratos no fueron renovados, lo que ha generado un tenso rifirrafe entre la empresa pública en liquidación y las firmas privadas.
La respuesta de los operadores
Dos de las empresas involucradas ya salieron al paso de las declaraciones del mandatario. Aseguran que han cumplido con sus obligaciones y que las medidas cautelares no reflejan la realidad del servicio. Una de ellas incluso obtuvo un fallo a favor en materia de facturación a 154.037 usuarios, según informó la periodista Carolina Bohórquez Ramírez en su reportaje.
No vinimos a usurpar ni a hacer fraude. Hemos operado durante casi 20 años y siempre hemos estado abiertos al diálogo con la administración distrital.
El impacto en la ciudadanía
Mientras el pulso legal y político continúa, los habitantes de Cali son testigos de las consecuencias directas: incertidumbre sobre la recolección de residuos, facturación en disputa y un servicio que no termina de estabilizarse. La intervención del presidente Petro añade una nueva capa de presión sobre el futuro del esquema de aseo en la capital vallecaucana.