El 1 de octubre de 2016 quedó grabado como una de las jornadas más turbulentas en la historia reciente del PSOE. Tras más de once horas de debate cargado de gritos, insultos y lágrimas, Pedro Sánchez dimitió como secretario general luego de perder la votación para celebrar primarias que lo ratificaran como líder.
Este viernes, Emiliano García-Page, presidente de Castilla-La Mancha y uno de los críticos más destacados contra Sánchez en esa época, denunció que hubo un intento de "hurtar la democracia" dentro del partido, calificando la situación como un "pucherazo cutre" y una experiencia bochornosa.
Un operativo sin precedentes en el Comité Federal
Las tensiones se centraron en el método de votación: mientras los seguidores de Pedro Sánchez pedían un voto secreto usando una urna oculta, los críticos exigían votar a mano alzada, alegando falta de transparencia en la propuesta de urna secreta. Finalmente, Sánchez accedió a la votación pública, pero la situación fue tan caótica que la votación tuvo que detenerse.
“La situación fue tan esperpéntica que se tuvo que parar la votación”, afirmó García-Page, resaltando que el episodio casi provoca el colapso del partido y que muchos terminaron abrazándose para evitar su caída.
Los videos y audios difundidos por medios como The Objective y Cadena Ser muestran enfrentamientos, interrupciones y gritos entre los sectores liderados por Susana Díaz y los partidarios de Sánchez. En medio de la crisis, Díaz, entonces presidenta de Andalucía, instaba a la calma y la unidad con lágrimas en los ojos.
El impacto en la comunidad política y el futuro del PSOE
Este conflicto interno llevó a una fractura profunda en el PSOE que demoró años en sanar y tuvo como consecuencia la abstención del partido para facilitar la investidura de Mariano Rajoy. Pedro Sánchez, debilitado, renunció a todos sus cargos y escaño, pero siete meses después volvió a ganar las primarias con un contundente apoyo.
“Yo ese día me di cuenta de lo que le caería encima a España si prosperaban algunas tesis y lamentablemente, de aquellos polvos estos lodos”, concluyó García-Page, enfatizando la gravedad de aquel momento para el partido y el país.