Cuidar el medio ambiente y evitar que los residuos se conviertan en basura contaminante se ha vuelto prioritario para las empresas. En Santander, la firma Enthos ha puesto en marcha una metodología única que transforma desechos orgánicos en productos como harina, aceite y abono, y el Centro Comercial Caracolí, en Floridablanca, es el primer centro comercial del país en adoptar este modelo.
Un piloto que ya lleva tres meses
Enthos, empresa santandereana con inversión extranjera, detectó que Caracolí realiza una separación adecuada de residuos orgánicos. En el plan piloto, que lleva tres meses, se recogen 14 toneladas mensuales de estos desechos, que se almacenan en un cuarto frío y luego se procesan en la planta de bioconversión. El resultado: en promedio 280 kilos de aceite, 700 kilos de harina y 240 kilos de abono que antes terminaban en el relleno sanitario de El Carrasco, colapsado desde hace años.
La tecnología de la mosca soldado-negra
María Alejandra Rosillo, Center Manager de Parque Caracolí, explicó que los residuos 'son transformados mediante bioconversión en harina de proteína animal, aceites de alta calidad para la industria de alimentos y fertilizantes naturales gracias al uso de larvas de mosca soldado-negra, una tecnología reconocida internacionalmente por su eficiencia en el aprovechamiento sostenible de residuos'.
Lo que queremos es aprovechar esos residuos que están yendo a un relleno sanitario. El rendimiento es del 2 % en aceite, 5 % en harina y 16 % en abono de la materia prima orgánica.
Beneficios ambientales y de economía circular
Con este proceso se evita la emisión de aproximadamente 32 toneladas de CO₂ cada mes. Según Méndez, Enthos es la planta más grande de Latinoamérica dedicada a la economía circular y bioconversión de residuos orgánicos. El ciclo con la mosca soldado-negra inicia con los huevos, que duran tres días; luego las larvas se alimentan de residuos orgánicos durante 15 días. Antes de que se conviertan en moscas, se utilizan para producir harina y aceite, mientras que lo que excretan se convierte en abono orgánico sin químicos. Algunas larvas se dejan vivas para continuar el ciclo reproductivo.
Un ejemplo para Santander y el país
María Alejandra Rosillo concluyó que este plan piloto 'representa una oportunidad para transformar nuestros residuos en recursos, reducir nuestro impacto ambiental y liderar desde Santander soluciones reales para las ciudades y las comunidades'.