En menos de doce meses, la ESE Universitaria del Atlántico (UNA) suma su cuarto interventor designado por el Gobierno Nacional. Se trata de Santiago Arboleda Ochoa, quien asume la dirección de una red hospitalaria que agrupa al Hospital Juan Domínguez Romero de Soledad, el Hospital de Sabanalarga, el CARI y el Hospital Niño Jesús de Barranquilla. El anuncio, lejos de generar tranquilidad, ha vuelto a encender las alarmas entre usuarios, trabajadores y autoridades departamentales.
Una rotación que preocupa
La constante rotación de directivos en la ESE UNA es vista como un síntoma de la crisis estructural que enfrenta la red hospitalaria. Para la Liga de Usuarios, esta situación evidencia la falta de una política clara y estable para el sector salud en el departamento. "No puede ser que cada pocos meses cambie el timonel de una entidad tan importante para la atención de los atlanticenses", señalaron voceros del organismo.
Auditoría forense: la exigencia que crece
Ante este escenario, la Liga de Usuarios ha solicitado formalmente una auditoría forense que permita revisar a fondo el manejo de los recursos de la ESE UNA. La petición busca determinar si el modelo de intervención implementado hasta ahora ha sido eficiente o si, por el contrario, ha profundizado los problemas financieros, operativos y asistenciales que arrastra la red desde hace años.
- Revisión exhaustiva de los estados financieros de la ESE UNA.
- Evaluación de los contratos y convenios suscritos durante las intervenciones anteriores.
- Análisis del impacto en la prestación de servicios a los usuarios.
- Determinación de responsabilidades, si las hubiera, en el manejo de los recursos.
Necesitamos saber qué ha pasado con los recursos y por qué la red hospitalaria sigue en cuidados intensivos. La comunidad no puede seguir pagando las consecuencias de una gestión que no da resultados.
El impacto en la comunidad
Mientras tanto, los pacientes y sus familias son quienes más sufren las consecuencias de esta inestabilidad. Las quejas por demoras en citas, falta de insumos y deficiencias en la infraestructura se acumulan en los cuatro hospitales que conforman la ESE UNA. La incertidumbre sobre el futuro de la red es cada vez mayor, y la llegada de un nuevo interventor no parece disiparla.
La designación de Arboleda Ochoa se da en un contexto de fuertes críticas hacia la Gobernación del Atlántico por su gestión en el sector salud. Mientras las autoridades departamentales piden confianza en el nuevo proceso, los gremios y la comunidad exigen hechos concretos y transparencia en el manejo de los dineros públicos.