Entrevista Exclusivo suscriptores Entrevista | 'Hay riesgo de pasar de un gobierno populista a una dictadura constitucional': J. Mauricio GaonaEl académico habló con EL TIEMPO de las implicaciones que tendría para el país el avance de la iniciativa de constituyente que promueve el Presidente.Mauricio Gaona, jurista y académico. Foto: Laura Dussán/El TiempoLink Jhon TorresEDITOR MESA29.05.2026 23:01 Actualizado: 29.05.2026 23:01 Compartir Guardar Ingrese o regístrese acá para guardar los artículos en su zona de usuario y leerlos cuando quiera Reportar Resumen Cerrar Este resumen fue construido con ayuda de IA. Escuchar 00:0000:001X Comentar La url ha sido copiada en el portapapeles El jurista y académico Mauricio Gaona conversó con EL TIEMPO de las implicaciones que vendrían para Colombia en caso de continuar con una asamblea constituyente, la cual ha promovido el presidente Gustavo Petro. Según Gaona, hijo del exmagistrado Manuel Gaona, hay un riesgo inminente para la democracia.(Puede ver: Eln libera al hijo del exalcalde Alfredo Guzmán, tras cinco días de secuestro en Tame, Arauca)¿Cuál es su lectura de lo que el país se está jugando en las elecciones de este domingo y en una eventual segunda vuelta el 21 de junio?Se están jugando tres cosas fundamentales. La primera es el sistema democrático. Hemos llegado a un punto equidistante donde el actual Gobierno nos muestra medidas populistas y autoritarias, en una combinación regresiva, final y peligrosa. El ejemplo rápido es el salario mínimo. El Banco de la República le dice: “Tengo que subir las tasas de interés como consecuencia de sus acciones”, y el Presidente amenaza con seguir subiendo el salario mínimo. Entonces, hay unas combinaciones que atentan contra la independencia del Banco de la República. Y si el Consejo de Estado toma una decisión, el Presidente no solamente no la acata directamente, sino que saca un nuevo decreto, retando incluso la institucionalidad, la separación de poderes y la independencia técnica. Ya estamos viendo populismo combinado con autoritarismo. Al Gobierno se le acabó el ciclo de culpas: la culpa era de la prensa, de la oposición, de las cortes, de los ministros. Ahora la culpa es de la Constitución, y por eso ya hay un proyecto inscrito de constituyente que dice claramente que quiere eliminar ese ‘bloqueo institucional’. Eso significa que, con el próximo gobierno, de llegar a ser presidente el senador Cepeda —quien repite y quiere promover las políticas de este Gobierno, con alguna ambigüedad al final de su campaña—, básicamente estamos ante la posibilidad de dejar de tener una democracia, porque sin esos principios dejamos de tener una democracia. Y todo esto también tiene un efecto económico: la estabilidad económica y fiscal de la Nación está en juego (...) Nos van a dejar en una situación fiscal sumamente compleja (...) El populismo tiene un costo económico importante y significativo que los sistemas económicos de un país que no es rico, como Colombia, van a sentir. Y, por último, a los jóvenes les digo: se están jugando la libertad, porque cuando estos proyectos tienen éxito, cuando pasamos de un gobierno autoritario y populista a una dictadura constitucional, cuando el aspirante a dictador lo que quiere es sustituir el imperio de la ley por el imperio de su voluntad disfrazada de pueblo, normalmente se pierde una generación. Está el caso de Nicaragua: Ortega va para la cuarta reelección. En Venezuela son más de 25 años y, en Cuba, pues miremos lo que está ocurriendo. Son varias generaciones perdidas.(Puede ver: 'Un hecho como este trastorna totalmente la vida de las comunidades': Monseñor de Guaviare tras combates entre disidencias)Mauricio Gaona, jurista y académico. Foto:Laura Dussán/El Tiempo La idea de su libro ‘La Constitución soy yo’ aplica literalmente para el presidente Gustavo Petro?Sí, definitivamente. Él es el arquetípico líder aspirante a dictador. Asciende al poder con el populismo. Son propuestas simples para problemas complejos. Encuentra un culpable que depende de las circunstancias: o la prensa que califica como tóxica, o la élite; o las cortes que no son patriotas (...) Pero al perderse ese efecto del populismo, emerge el autoritarismo. Vamos por la Constitución: el aspirante a dictador busca finalmente que su voluntad se registre en un documento que se llama la Constitución, que es más como una especie de manual de dictador. Estamos en ea fase final, la más delicada, y coincide con las elecciones y con el proyecto de asamblea constituyente.¿Usted sí cree que existe riesgo de que ese proyecto de constituyente cuaje?Recuerde que hubo actos jurídicos determinantes: ese decreto que el Gobierno expidió cuando el Senado dijo que no a convocar una consulta popular, y esa consulta iba dirigida después, obviamente, a impulsar la constituyente. Cosa distinta es que el Consejo de Estado dijo que no, que hay separación de poderes, y naturalmente eso se detuvo. Pero, si usted analiza, varias veces han intentado inscribir esta propuesta y la última fue el 26 de diciembre de 2025. Se inscribió la propuesta de Asamblea Nacional Constituyente y tiene una exposición de motivos y un articulado básico. Esta sería una asamblea originaria, similar a la que hubo en Venezuela, casi sin límites. Nos dice qué es lo que quiere cambiar, cuál es el problema sustancial, es decir, el bloqueo institucional. Pero la oposición no es una razón para cambiar una Constitución; es una razón para garantizarla. No hay una razón histórica, no hay un momento constitucional; lo que hay es un capricho dictatorial de un aspirante a dictador. Entonces, es sumamente complejo aceptar ese camino que nos quieren proponer. Y sí es viable, en el sentido de que, como ya está registrada, si llegan a ganar, aunque no tienen mayoría en el Congreso, sí controlan la mayoría de las minorías, con 67 escaños. De manera que, en un Estado que tiene esas prácticas que llamamos de ‘mermelada’, se pueden lograr negociaciones que les permitirían eventualmente, iniciando un gobierno sobre todo, obtener una votación en el Congreso. Cosa distinta es que la Corte Constitucional avale los requisitos, pero les repito: acuérdense de que en uno o dos años cambia la composición de los magistrados. 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