El excandidato presidencial Sergio Fajardo conversó con este diario sobre los resultados de la primera vuelta electoral, la polarización política y su futuro. Reitera que no volverá a buscar la presidencia y que no acompañará a ningún candidato en segunda vuelta.
Un millón de votos contra la polarización
Fajardo agradeció el respaldo ciudadano y señaló que su campaña logró un millón de votos 'contra viento y marea', gracias al apoyo de jóvenes y la actividad digital. Criticó los discursos de confrontación en la segunda vuelta y presentó un decálogo de propuestas, cuyo primer punto es 'No a la polarización'.
La constituyente: ¿suspensión o fin?
Ante el anuncio del presidente Petro de suspender la recolección de firmas para una asamblea constituyente, Fajardo expresó dudas: 'No es claro el mensaje. ¿Se suspende o se acabó?'. Reiteró su defensa de la Constitución de 1991 y advirtió que una constituyente es 'una declaratoria de guerra'.
Coherencia en medio de ataques
Fajardo defendió su postura de no apoyar a ningún candidato en segunda vuelta, como lo hizo en 2018 y 2022. Afirmó que votar en blanco es una postura válida y que la polarización 'hace daño para Colombia'. Rechazó los insultos y agresiones, y llamó a la sensatez.
El daño de desconocer los resultados
El excandidato criticó al presidente Petro por poner en duda los resultados electorales, calificándolo como 'un daño muy grande' y parte de una confrontación dañina. Respetó el trabajo de la Registraduría y llamó a los organismos de control a pronunciarse.
Balance del gobierno Petro
Fajardo reconoció que Petro dio voz a comunidades históricamente marginadas, pero lo calificó como 'un pésimo presidente' por su liderazgo confrontacional y su incapacidad para construir. 'Él confronta, agrede y pelea, pero no transforma y no construye', afirmó.
Un adiós al tarjetón presidencial
Fajardo confirmó que nunca más aparecerá en un tarjetón presidencial, pero continuará activo en política a través de su partido Dignidad y Compromiso, donde planea trabajar con jóvenes y promover su decálogo. 'No me va a alcanzar el resto de la vida para darles gracias', concluyó.