La erradicación de cultivos ilícitos de hoja de coca en Colombia mostró un repunte durante los primeros meses de 2026, impulsada en parte por la visita del presidente Gustavo Petro a Washington. Según datos oficiales, la Fuerza Pública erradicó 661 hectáreas hasta finales de febrero, cifra que aumentó a 1.823 hectáreas al 31 de marzo.
Este crecimiento representa un aumento del 296 % frente al mismo periodo en 2025, sin embargo, las cifras siguen siendo bajas si se comparan con los resultados de años previos. En 2022 y 2021, solo en los primeros dos meses se erradicaron cerca de 9.895 y 11.000 hectáreas respectivamente, superando ampliamente las cifras actuales.
La política antinarcótica del gobierno actual ha concentrado sus esfuerzos en la destrucción de cultivos y la interdicción en toda la cadena del narcotráfico. No obstante, las incautaciones de drogas cayeron un 20 % en comparación con 2025, pasando de 163 a 131 toneladas en los primeros meses del año.
En un esfuerzo por fortalecer la lucha antidrogas, el gobierno anunció la reanudación de la aspersión aérea con glifosato, esta vez apoyada con tecnología de drones para mayor precisión. Pese a ello, los resultados aún no alcanzan los niveles esperados según expertos en seguridad y narcotráfico.
“El aumento porcentual es engañoso porque se compara con una base muy baja de 2024-2025. Aunque parece un crecimiento del 300 %, en realidad las erradicaciones siguen siendo muy bajas frente a años anteriores”, afirmó Daniel Mejía, experto en seguridad y narcotráfico.
Además de la erradicación, las capturas relacionadas con el narcotráfico se duplicaron en el primer trimestre de 2026, pasando de 476 en 2025 a 978 este año. La destrucción de laboratorios de cocaína se mantuvo estable, mientras que los laboratorios de pasta de coca disminuyeron un 13 %.
En cuanto a otras sustancias, el decomiso de marihuana cayó un 13 %, mientras que el de heroína aumentó considerablemente, pasando de 1 a 76 kilos incautados. El decomiso de combustible, esencial para la producción de cocaína, aumentó un 41 %.
Estas cifras llegan en un momento clave para la política antidrogas en Colombia, que busca acelerar la destrucción de narcosiembras y fortalecer la interdicción en todos los eslabones del narcotráfico, tras la reunión entre los presidentes Gustavo Petro y Donald Trump en la Casa Blanca.