José Manuel Restrepo, fórmula vicepresidencial del candidato Abelardo de la Espriella, habló en entrevista con EL TIEMPO sobre lo que viene para la campaña en la segunda vuelta por la Presidencia, que se llevará a cabo el 21 de junio.
Análisis de los resultados del domingo
Pasó exactamente lo que habíamos dicho que iba a pasar: que aquí hay un movimiento popular genuino, el más importante que tiene Colombia hoy, que le ganó el respaldo del pueblo incluso al propio Petro. Los ciudadanos están agobiados por la violencia, la extorsión, la inseguridad en sus barrios. Abelardo de la Espriella les habló de eso directamente. Los colombianos quieren independencia, quieren un outsider, y en esta candidatura encontraron un académico y un empresario que les ofrecen una alternativa real para atender las necesidades de los más vulnerables: salud, educación, vivienda, trabajo. Eso es lo que se refleja en las cifras.
Confianza en la victoria en segunda vuelta
Estamos seguros de que vamos a ganar en segunda vuelta, y eso implica un trabajo arduo que ya estamos haciendo. Vamos a recorrer el país, a través de los medios, para conquistar a Colombia con propuestas concretas en infraestructura, en lo social, en lo medioambiental, en vivienda, en economía. Y, sobre todo, vamos a contrastar: la patria miseria de Cepeda, Quilcué y Petro frente a la patria milagro. La patria miseria es destrucción de la democracia, de las instituciones, de la iniciativa privada, ataque sistemático a las libertades. La patria milagro es esperanza, defensa de la Constitución del 91, apuesta por la empresa, por el mérito de quien estudia y se esfuerza, y una política social activa. Todo lo demás que nos han colgado en estos días son fake news. Nosotros hablamos con propuestas y con la verdad.
El reto fiscal: cómo financiar los programas sociales
Yo entregué el país y sé exactamente lo que Petro destruyó. El diagnóstico es sencillo: Colombia cuesta 545 billones, recibe ingresos por 300. La diferencia se financia con deuda, pero eso tiene un límite. Hoy tenemos el peor nivel de deuda bruta en la historia del país, por encima incluso del año de pandemia. La solución es menos gasto y más ingresos, no hay otra. Eso significa reducir el tamaño del Estado, y la ley del Sistema General de Participaciones y la ley de competencias nos lo imponen casi como una obligación. Segundo, hay recursos servidos sobre la mesa: cerca de 150 billones en gasto tributario, 100 billones en evasión y contrabando y otros 100 billones en corrupción. Si controla esas fugas de verdad, con medidas efectivas y no con anuncios, aparece una fuente adicional de recursos significativa. Y, tercero, hay que crecer. Petro apagó el crecimiento cuando atacó a Ecopetrol, al sector de hidrocarburos, al minero, al de vivienda y construcción, y a la iniciativa privada. Nosotros vamos a prender los motores: agroindustria, turismo sostenible, servicios basados en conocimiento, economía digital, sector energético, infraestructura y vivienda. Eliminar trámites y trabas innecesarias es parte esencial del camino. Mejorar ingresos y bajar gastos: esa es la única salida.
El respaldo de Donald Trump: ¿un arma de doble filo?
Le sirve muchísimo, porque demuestra que Abelardo de la Espriella ya es visto como el futuro presidente de la República. Es un respaldo del Gobierno norteamericano a quien representa los valores de la democracia y el respeto a la iniciativa privada. Por oposición, Cepeda representa la estatización, el ataque a las instituciones y una constituyente que destruirá la democracia. ¿Qué mejor que arrancar con esa relación ya reconstruida con Estados Unidos, nuestro primer socio comercial? Más de 50.000 millones de dólares en comercio exterior, más de 5.500 millones en inversión extranjera directa, más de un millón trescientos mil turistas norteamericanos al año. Eso es muy positivo. Y es el preludio de lo que se puede construir, por ejemplo, en la recuperación de la democracia en Venezuela. Algo similar ocurre con Ecuador, cuyo presidente Noboa ya empieza a reconocer al futuro gobierno de Abelardo. Lo que Petro no fue capaz de resolver con diplomacia, lo estamos resolviendo antes de llegar al poder.