Mientras en el semidesierto del Karoo sudafricano opera el mayor radiotelescopio del mundo, en España investigadores analizan sus señales. Esta conexión científica, aún discreta, refleja una alianza creciente entre ambos países, marcada por la urgencia climática y la búsqueda de recursos sostenibles.
La paradoja energética y el impulso del hidrógeno verde
Sudáfrica, la economía industrial más avanzada de África, depende en un 70% del carbón para su energía, a pesar de contar con abundantes recursos solares y eólicos, muchos desarrollados con inversión española. La apuesta por el hidrógeno verde, con proyectos como Hydrogen Valley y el puerto de Boegoebaai, posiciona al país como un actor clave en la transición energética global.
- Inversiones estimadas en hidrógeno verde superiores a 20.000 millones de dólares en la próxima década.
- Objetivo de producir hasta 4 gigavatios de electrolizadores para 2030.
- Sudáfrica concentra el 75% de las reservas mundiales de metales del grupo del platino, esenciales para tecnologías limpias.
- España observa oportunidades y desafíos en esta competencia y colaboración energética.
Desarrollo científico y educativo: un potencial por consolidar
Sudáfrica lidera en África subsahariana en número de investigadores, patentes y publicaciones, y atrae inversión extranjera, aunque enfrenta retos en formación técnica y profesional. El mercado laboral africano se prepara para incorporar millones de jóvenes cualificados, principalmente en STEM y empleos verdes, lo que abre una ventana de oportunidad para la cooperación educativa con España.
Sin embargo, la cooperación científica bilateral sigue fragmentada y depende en gran medida de programas multilaterales o europeos, lo que limita su continuidad y autonomía. Además, las políticas de integración racial en Sudáfrica dificultan el acceso de académicos extranjeros, lo que requiere una mayor coordinación para fortalecer vínculos.
Iniciativas para fortalecer la cooperación científica
- Creación de cátedras científicas dobles entre universidades españolas y sudafricanas para compartir docencia, tesis y proyectos.
- Lanzamiento de un programa bilateral de financiación anual para proyectos conjuntos en áreas como energía, cambio climático, biodiversidad y salud global.
- Impulso a la movilidad investigadora y la conexión entre academia y empresa, promovida por asociaciones como ACESDA y el Consorcio Alliance4Universities.
- Fortalecimiento de la diplomacia científica a través de la Embajada española en Pretoria.
El impacto más allá de la energía
La colaboración científica entre España y Sudáfrica también abarca desafíos compartidos como el cambio climático y la salud global. Ambos países enfrentan problemas de escasez de agua, desertificación y degradación de ecosistemas marinos, donde España destina una parte importante de su financiación internacional. Además, Sudáfrica ha demostrado su liderazgo en vigilancia genómica durante la pandemia de covid-19, detectando variantes clave del virus.
En el Karoo, las antenas del radiotelescopio simbolizan esta alianza tangible: un conocimiento compartido que apunta a un futuro de colaboración duradera entre España y Sudáfrica.
«La ciencia opera como una continuación de la política por otros medios», destacan los autores, quienes abogan por convertir la cooperación científica en un eje central de la política exterior entre ambos países.