La ministra de Transporte, María Fernanda Rojas, explicó que la invalidación de 7,5 millones de fotomultas en Colombia no se produjo por fallas en las cámaras ni porque las infracciones no existieran, sino por irregularidades detectadas en los procedimientos legales exigidos para la instalación y operación de esos sistemas automáticos de detección.
Las irregularidades que llevaron a la anulación masiva
Según la funcionaria, la revisión a 37 organismos de tránsito encontró fallos en los trámites y autorizaciones para operar los sistemas de fotodetección. Esto significa que, aunque las infracciones fueran reales, los procesos administrativos no cumplían con los requisitos legales, lo que obligó a dejar sin efecto los comparendos.
No es que las cámaras fallaran o que las infracciones no hubieran ocurrido. El problema está en los procedimientos: los organismos de tránsito no tenían las autorizaciones en regla para operar esos sistemas.
La medida afecta a millones de conductores en todo el país, quienes ahora podrían beneficiarse de descuentos en sus comparendos si realizan cursos pedagógicos, como ya ocurre en Bogotá con rebajas del 50 % o 25 %.