Colombia cerró 2024 con 261.000 hectáreas sembradas de coca, según el informe de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), cuya publicación estuvo aplazada casi un año por las mesas técnicas con el gobierno de Gustavo Petro. El crecimiento fue de 8.000 hectáreas (3,5%), siete puntos menos que el 10% registrado en 2023, cuando se batieron récords con 253.000 hectáreas y una producción potencial de 2.664 toneladas de cocaína pura.
Producción potencial se dispara y ONU pausa su medición
Por primera vez en dos décadas, el informe de 2024 no incluyó la cifra de producción potencial de cocaína. Fuentes extraoficiales señalan que Colombia habría producido más de 3.000 toneladas al año. La UNODC y el Ministerio de Justicia acordaron incorporar nuevas variables, como la cocaína disponible y la cocaína evitada, para futuras mediciones.
Enclaves cocaleros se mantienen en las fronteras
El 47% de la coca se concentra en zonas de frontera como Catatumbo y Nariño. Tumaco, en Nariño, sigue siendo el municipio con mayor área sembrada: 31.300 hectáreas, 8.300 más que en 2023. En Tibú (Catatumbo) los cultivos pasaron de 23.000 a 26.000 hectáreas, mientras que en Putumayo y Bajo Cauca se registraron reducciones.
Erradicación manual se desploma, incautaciones alcanzan récord
La erradicación manual forzosa cayó de 20.325 hectáreas en 2023 a solo 9.403 en 2024, una reducción de más del 50%. En contraste, las incautaciones de cocaína subieron un 20%, alcanzando 889 toneladas, frente a las 746 toneladas de 2023. Esta variable será incorporada en los nuevos reportes.
Coca cada vez más cerca de cascos urbanos y fronteras
El informe revela que el 90% de los cultivos se encuentra a menos de 15 kilómetros de un centro poblado, mientras que en 2004 esa distancia era de 10 kilómetros. Además, la distancia promedio a una frontera internacional se redujo de 368 a 167 kilómetros en dos décadas, evidenciando una mayor concentración en corredores estratégicos para el tráfico transnacional.
Impacto en territorios étnicos y áreas protegidas
- Tierras de comunidades negras: concentran el 21% de la coca nacional, con un aumento del 5% frente a 2023. El Consejo Comunitario Alto Mira y Frontera (Nariño) es el más afectado.
- Resguardos indígenas: albergan el 12% de la coca, con un incremento del 9%. El resguardo Inda Zabaleta (Nariño) registra la mayor superficie.
- Zonas de reserva campesina: apenas el 2% de la coca, con una reducción del 7%.
- Parques Nacionales Naturales: concentran el 4% de los cultivos, con un aumento del 5%. Paramillo, Catatumbo-Barí y Nukak concentran el 58% de la coca en áreas protegidas.
"La condición de estabilidad del área sembrada con coca se debe a una compensación entre el incremento en zonas de frontera en Nariño y Catatumbo y la reducción en Putumayo y el Bajo Cauca", señala el informe de la UNODC.