Un estudio pionero liderado por la Universidad de Helsinki ha advertido sobre una conexión significativa entre infecciones graves previas y el desarrollo posterior de demencia en adultos mayores.
La investigación analizó datos de más de 62.000 personas mayores de 65 años en Finlandia y encontró que infecciones como la cistitis y la neumonía, ocurridas años antes del diagnóstico, podrían aumentar el riesgo de padecer demencia.
Los resultados, publicados en la revista científica PLOS Medicine, sugieren que estas enfermedades infecciosas pueden tener un impacto duradero en la salud cerebral, despertando la necesidad de mayor vigilancia y prevención en la población adulta mayor.
“La relación entre infecciones graves y demencia abre un nuevo campo de estudio para comprender mejor los factores que contribuyen a esta enfermedad neurodegenerativa.”