La manera correcta de cocinar huevos ha sido motivo de discusión durante años, especialmente por la duda sobre si deben introducirse en agua fría o cuando ya está hirviendo.
Aunque muchas personas siguen distintos métodos en casa, recientemente una explicación respaldada por principios científicos volvió a abrir el debate y generó interés entre quienes buscan obtener una cocción perfecta sin romper la cáscara.
El experimento que aclara la duda
El experto en gastronomía científica Heinz Wuth compartió en su cuenta de Instagram 'soycienciaycocina' un experimento en el que comparó distintas formas de cocinar huevos para analizar cuál ofrece mejores resultados.
El método de cocción influye en el resultado final.
Según Wuth, iniciar la cocción con agua fría permite que el huevo se caliente de manera gradual, lo que reduce el riesgo de que la cáscara se quiebre por el cambio brusco de temperatura. Por otro lado, introducirlo directamente en agua hirviendo puede generar tensiones térmicas que provocan grietas y una cocción desigual.
Recomendaciones para una cocción perfecta
- Colocar los huevos en una olla con agua fría y llevarlos a fuego medio.
- Una vez que el agua hierva, reducir el fuego y cocinar según el punto deseado (6 minutos para huevo pasado por agua, 10 para duro).
- Evitar el choque térmico: no poner huevos fríos directamente en agua hirviendo.
- Usar huevos a temperatura ambiente para mayor uniformidad en la cocción.
El debate sobre el método ideal sigue abierto, pero la evidencia científica respalda que empezar con agua fría es la opción más segura para evitar que los huevos se rompan y lograr una textura uniforme.