A tres días de la primera vuelta presidencial del 31 de mayo, las principales agremiaciones de instituciones de educación superior del país salieron en defensa del papel de las universidades colombianas tras unas declaraciones de la senadora y candidata vicepresidencial Aída Quilcué que encendieron la controversia en redes sociales y pusieron en el centro del debate electoral la relación entre formación académica, poder y corrupción en Colombia.
Organizaciones como Ascun y Aciet cuestionaron las palabras de la fórmula vicepresidencial de Iván Cepeda, asegurando que 'la corrupción no se combate debilitando la confianza en la educación'.
La corrupción no se combate debilitando la confianza en la educación.
El contexto de la polémica
Las declaraciones de Quilcué se dieron en un evento de campaña en Bogotá, donde la senadora señaló a las universidades como espacios de reproducción de élites y corruptelas. La respuesta no se hizo esperar: Ascun (Asociación Colombiana de Universidades) y Aciet (Asociación Colombiana de Instituciones de Educación Superior) emitieron un comunicado conjunto rechazando lo que consideran una generalización injusta y peligrosa para el sistema educativo.
Un llamado a la confianza institucional
Las agremiaciones recordaron que las universidades colombianas han sido actores clave en la construcción de paz, la movilidad social y la formación de profesionales íntegros. 'Debilitar la confianza en la educación es abrir la puerta a la desinformación y al populismo', señalaron.
La controversia se suma al intenso debate electoral a pocos días de los comicios, donde la educación y la lucha contra la corrupción son temas centrales de las campañas.