Desde la medianoche del miércoles, fuertes lluvias han causado desbordamientos del río Botello y las quebradas Mancilla y San Rafael en Facatativá, generando inundaciones que afectaron a más de 2.500 familias en cinco veredas y 15 barrios, especialmente en el borde sur del municipio.
Los sectores más impactados incluyen Villa Miriam, Villa Olímpica, La Paz, Los Manzanos, La Tribuna, San Rafael y Mancilla, donde las autoridades locales, en coordinación con Bomberos, Policía y Ejército, han instalado barreras con sacos de arena y realizado labores de limpieza y acompañamiento.
“Desde esta mañana a las cuatro estamos todos despiertos porque el agua se metió. Hemos tratado de salvar algunas cosas, pero la verdad estamos muy afectados”, relata una residente damnificada mientras describe cómo el agua sigue subiendo dentro de su vivienda.
La emergencia también ha afectado la red de alcantarillado, provocando colapsos y la entrada de aguas negras en algunas viviendas, complicando la situación de los habitantes que intentan contener el avance del agua con recursos limitados.
En respuesta, la Alcaldía de Facatativá mantiene la alerta roja desde el día anterior y hace un llamado a la comunidad para evitar zonas de riesgo y reportar situaciones de emergencia. El barrio Las Quintas logró controlar la emergencia tras el descenso del nivel del agua, mientras que el barrio Girardot permanece en situación crítica.
Simultáneamente, equipos interdisciplinarios realizan censos para identificar las necesidades prioritarias de las familias damnificadas y coordinar la entrega de ayudas humanitarias, incluyendo colchonetas, kits de aseo y mercados.
El gobernador de Cundinamarca, Jorge Emilio Rey, informó que la emergencia se extiende a otros municipios como Pacho y San Francisco, donde desbordamientos y movimientos en masa han afectado infraestructura vial y provocado evacuaciones preventivas.
En Pacho, el río Negro causó pérdida de banca en vías y afectaciones en veredas, mientras que en San Francisco maquinaria trabaja para habilitar la vía Bogotá–Villeta tras remociones en masa. En Facatativá también se reportaron encharcamientos y colapsos en la red de alcantarillado.
Durante el primer trimestre de 2026, se han registrado 115 emergencias relacionadas con las lluvias en la región, de las cuales 44 ocurrieron solo en marzo. El Instituto de Caminos y Construcciones de Cundinamarca activó 97 personas y maquinaria para atender 33 frentes de obra críticos.
El Ideam mantiene alerta por condiciones climáticas adversas en la región Andina, con previsión de precipitaciones moderadas a fuertes que podrían generar nuevas emergencias en Cundinamarca.
El Coliseo Central de Facatativá fue habilitado como centro de acopio para recibir donaciones destinadas a las familias afectadas. Las autoridades solicitan alimentos no perecederos, colchonetas o colchones nuevos, baldes, frazadas, kits de aseo y cocina, enfatizando que no se recibirán prendas de vestir ni alimentos perecederos para garantizar una adecuada gestión.
“Hoy más que nunca, la solidaridad puede marcar la diferencia. Cada aporte se transforma en esperanza para quienes más lo necesitan. Esta crisis la superamos juntos”, concluyen las autoridades municipales.