Marius Borg Høiby, primogénito de la princesa Mette-Marit de Noruega, está siendo juzgado por 39 delitos, entre ellos violación a cuatro mujeres, violencia doméstica, amenazas y otros cargos. La Fiscalía solicitó una condena de siete años y siete meses de prisión.
El acusado, de 29 años, permanece en prisión preventiva desde febrero tras ser detenido por violar una orden de alejamiento. La justicia noruega considera que su reclusión es justificada y proporcional.
Durante el juicio, Høiby ha admitido agresiones y delitos menores, pero niega las violaciones y otros cargos graves, alegando que las relaciones fueron consensuadas. También ha denunciado persecución mediática desde su infancia.
“Una violación puede dejar huellas duraderas y destruir vidas, también las de quienes no pueden defenderse.”
El fiscal Sturla Henriksbø destacó la gravedad de las acusaciones y el impacto que estos delitos tienen en las víctimas, especialmente en casos de violencia doméstica y abuso sexual.
El juicio ha sido restringido en cuanto a la difusión de imágenes y testimonios para proteger a las víctimas y preservar la integridad del proceso judicial.
Marius Borg Høiby ha vivido bajo el escrutinio público desde que su madre contrajo matrimonio con el príncipe heredero Haakon en 2001, aunque no forma parte oficial de la familia real noruega.
El proceso judicial continúa y la sentencia aún no tiene fecha, mientras la sociedad noruega sigue atenta al desenlace de este caso que involucra a una figura ligada a la realeza.