En los últimos meses ha surgido en Colombia una novedosa modalidad de estafa por internet: los ciberdelincuentes se camuflan en ofertas de adopción y venta de mascotas, exhibiendo fotos de animales de razas poco comunes para atraer a sus víctimas. El lucrativo negocio tiene en alerta a las autoridades, y por eso desde la Fiscalía General de la Nación se dio a conocer que la mayoría de ofertas aparecen bajo promesas de adopción o venta de perros y gatos poco convencionales a muy bajo precio.
Así operan los estafadores
Según investigadores de la entidad, ante ese tipo de situaciones la ciudadanía debe actuar con precaución, ya que en muchos casos son engaños para cometer estafas. 'Los ciberdelincuentes se valen de fotografías de mascotas de razas poco convencionales o que tienen un alto valor en el mercado por su pedigrí para llamar la atención de personas interesadas en su adopción y compra. Las imágenes que comparten no son reales. En la mayoría de los casos son robadas de otros perfiles legítimos o tomadas de páginas de internet', explicó el ente acusador.
Para cometer sus fines ilegales, las redes detrás de las estafas les dan apariencia de veracidad a las fotos y así lanzan a sus víctimas ofrecimientos falsos, casi siempre con jugosas ofertas en las que se cae fácil. En el negocio, los ciberdelincuentes empiezan pidiendo datos básicos a sus víctimas para formalizar la adopción o venta de la mascota, y posteriormente pasan a solicitar plata para cubrir gastos como vacunas, transporte y expedición de documentos. Pero no paran ahí: después incrementan los pedidos de que se les gire dinero para pagar multas de aduanas y comprar jaulas especiales y seguros de viaje.
Una vez reciben la plata, los ciberdelincuentes bloquean sus cuentas y desaparecen del rastro de las víctimas.
Recomendaciones para no caer en la trampa
- Revisar de manera cuidadosa los anuncios de adopción o venta de animales de razas costosas a valores extremadamente bajos.
- Desconfiar cuando los interlocutores sostienen comunicación exclusivamente por WhatsApp o mensajería interna sin llamadas telefónicas convencionales.
- Percatarse de si se niegan a exhibir la mascota mediante fotos o videos, o a concretar citas personales para mostrarla.
- No aceptar solicitudes de transferencias de dinero por plataformas o aplicaciones difíciles de rastrear, así como tampoco aceptar el envío de giros postales o tarjetas de regalo.