La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) puso en marcha un plan técnico con el fin de mitigar los riesgos derivados de la inestabilidad climática en el departamento. A través de una inversión que ronda los 6.000 millones de pesos, la autoridad ambiental inició los estudios y diseños de ingeniería de detalle en 34 puntos críticos distribuidos en las cuencas de los ríos Bogotá, Negro y Sumapaz.
Un plan técnico para anticiparse a las emergencias
Esta estrategia busca anticiparse a las emergencias que puedan surgir ante la transición meteorológica hacia una temporada seca intensa, la cual está asociada al fenómeno de El Niño que comenzará en el segundo semestre del año. Con los resultados de estos análisis, la entidad planea estructurar soluciones concretas frente a fenómenos de erosión, inundaciones, sequías y deslizamientos de tierra.
El plan técnico protegerá la infraestructura y la vida de 1.600.000 habitantes en catorce municipios vulnerables.
La iniciativa de la CAR se enfoca en las zonas más vulnerables del departamento, con el objetivo de reducir el impacto de la temporada seca en comunidades y ecosistemas. Los estudios permitirán definir obras y acciones prioritarias para garantizar la seguridad hídrica y la estabilidad del terreno en las cuencas priorizadas.