El Galeón San José, naufragado en 1708 frente a la isla de Barú, Cartagena de Indias, guarda en sus profundidades cañones de bronce, monedas de oro y plata, y otros tesoros de incalculable valor histórico. Sin embargo, la Veeduría Nacional del Patrimonio Cultural Sumergido (VNPCS) ha señalado que el sitio donde yace el galeón, a 600 metros bajo el Mar Caribe, podría considerarse una escena del crimen que el Estado colombiano no ha investigado adecuadamente.
Según la VNPCS, intervenciones realizadas por el Gobierno Nacional en 2025 habrían borrado rastros de presuntos saqueos ocurridos en 2016 y 2022, lo que genera preocupación sobre la conservación del patrimonio y la transparencia en su manejo.
La carta enviada por la veeduría a la Fiscal General Luz Adriana Camargo Garzón denuncia la falta de acción por parte de la Fiscalía colombiana frente a estas denuncias, despertando inquietudes sobre la posible omisión en la protección y recuperación de los bienes culturales sumergidos.
El punto exacto en el mapa donde descansa el Galeón San José sería, en términos estrictamente forenses, la escena de un crimen que el Estado colombiano se resiste a investigar.
El hallazgo del galeón en 2015 generó grandes expectativas para la historia y el patrimonio cultural de Colombia, pero las denuncias recientes ponen en entredicho la gestión estatal y la efectividad de las instituciones encargadas de proteger estos tesoros.