Una operación simultánea en varias ciudades del país terminó con 121 personas capturadas, señaladas de integrar redes dedicadas al secuestro y la extorsión. El despliegue fue ejecutado por unidades del Gaula de la Policía en coordinación con la Fiscalía, con intervenciones en Bogotá, Barranquilla, Cartagena y Cúcuta, además de operativos en 10 departamentos.
Estructuras criminales golpeadas
Según las autoridades, la ofensiva golpeó estructuras como ‘Los Bárbaros’, ‘Ejército Gaitanista de Colombia’, ‘los Costeños’, ‘Los Shottas’, ‘Tren de Aragua’, ‘Los Dorados’, ‘Los Viajeros’, ‘Los de la Frontera’, ‘Los Rubik’ y ‘Los Morros’. Los procedimientos se desarrollaron en Cundinamarca, Huila, Risaralda, Nariño, Valle del Cauca, Bolívar, Santander, Antioquia, Córdoba, Casanare y La Guajira.
Armamento y evidencias incautadas
Durante los allanamientos y capturas, los investigadores incautaron 318 elementos entre armas de fuego, proveedores, cartuchos, granadas, celulares y motocicletas. El balance entregado por la Policía da cuenta de 14 armas de fuego decomisadas, nueve proveedores, 211 cartuchos de distintos calibres, tres granadas y 71 teléfonos celulares, elementos que ahora hacen parte del material probatorio dentro de los procesos judiciales.
“Esta ofensiva nacional es muestra fehaciente del compromiso que tiene la Policía Nacional para garantizar la seguridad en el país contra los flagelos del secuestro y la extorsión. En Colombia no hay espacio para quienes pretenden atemorizar a la sociedad”.
Aseguró el coronel Edgar Andrés Correa Tobón, director de Antisecuestro y Antiextorsión de la Policía.
El caso del concejal secuestrado en Silvania
Uno de los casos que más llamó la atención de las autoridades ocurrió en Silvania, Cundinamarca. Allí, según la investigación, operaba el grupo delincuencial “Los Bárbaros”, señalado de montar falsas negociaciones para atraer a sus víctimas y luego secuestrarlas. El expediente tomó fuerza tras la denuncia relacionada con el secuestro de Cristian Norbey Garzón, concejal de Rionegro, Antioquia, y dos ingenieros que viajaron a Silvania para concretar un supuesto negocio de construcción de cabañas.
Todo comenzó, de acuerdo con las autoridades, con un contacto a través de redes sociales en el que les ofrecieron participar en un proyecto inmobiliario y recibir parte del pago en dólares. Los investigadores establecieron que las víctimas viajaron primero a Bogotá, donde recogieron a una ingeniera que serviría de enlace para llegar hasta el sitio de la reunión. Una vez allí, los supuestos inversionistas les plantearon otro negocio relacionado con la venta de dólares a bajo costo. Incluso les entregaron algunos billetes para que verificaran su autenticidad en Fusagasugá y retiraran dinero con el propósito de avanzar en la negociación.
Después de comprobar que los dólares eran reales y retirar efectivo, las víctimas regresaron al lugar acordado sin sospechar lo que ocurriría después. Según el reporte oficial, al llegar a la finca fueron intimidados con armas de fuego, despojados de sus pertenencias y amordazados. Durante varias horas, habrían sido golpeados, insultados y amenazados mientras los delincuentes buscaban obtener las claves de sus cuentas bancarias.