Guillermo Francella, actor icónico de Argentina, ha logrado un momento excepcional en su carrera con la serie 'El encargado' y la película 'Homo argentum', donde interpreta 16 papeles diferentes. Reconocido por su versatilidad y talento, Francella combina su trabajo en cine, teatro y televisión, conquistando audiencias a nivel internacional.
En entrevista desde Madrid, el actor de 71 años comparte detalles sobre sus inicios humildes, su amor por la comedia y la constancia que lo ha llevado a mantenerse vigente durante cuatro décadas. Sin representante ni mánager, Francella prefiere manejar su carrera personalmente, destacando la importancia de la autenticidad en su trabajo.
Una carrera moldeada por la calle y la comedia
Francella explica que su observación del género humano y su experiencia callejera han sido claves para construir personajes complejos y creíbles, como Eliseo en 'El encargado'. Resalta que la gracia y la comedia son dones innatos que se potencian con referentes como la comedia italiana y británica.
El actor también reflexiona sobre la percepción de la comedia como un género menos valorado, aunque para él es uno de los más difíciles y con gran potencial para abordar lo dramático desde la ambigüedad y el humor.
Diferencias culturales entre Argentina y España
Francella observa que en España las reglas se siguen con mayor rigurosidad, mientras que en Argentina existe una mayor flexibilidad para buscar soluciones dentro de la adversidad, sin mala intención, reflejando una cultura más familiar y pasional. Esta comparación surge de su experiencia personal y de la convivencia que ha observado en ambos países.
Además, el actor valora la tolerancia que ha visto en ciertas regiones españolas, como el País Vasco, destacando la convivencia pacífica entre rivales deportivos, algo que contrasta con la intensidad argentina.
Un personaje emblemático y polémico
El papel de Eliseo, un hombre astuto y complejo en 'El encargado', ha generado impacto y controversia, incluso entre sectores políticos argentinos. Francella comenta que, aunque el personaje tiene rasgos negativos, responde a la realidad de la adversidad y no es malo sin motivo. Este rol ha marcado un antes y un después en su carrera, permitiéndole combinar sofisticación y picardía.
El actor revela que la cuarta temporada de la serie podría ser la última, aunque existe la posibilidad de continuar si la historia lo permite, ya que siente una profunda conexión con Eliseo.
“Es un momentazo el que vivo. Divino. Hago lo que amo. Todavía me entra ese cosquilleo como de adolescente.”
La diplomacia en un mundo polarizado
Francella expresa su preocupación por la creciente polarización social y la crispación política que observa, señalando que antes se respetaba más la diversidad de pensamiento. Trabajar con directores como Mariano Cohn y Gastón Duprat implica también manejar con cuidado las reacciones que generan sus obras, que retratan con crudeza temas sensibles y el comportamiento humano.
El actor reconoce la necesidad de ejercer diplomacia tras la polémica, pero defiende la libertad creativa y la importancia de mostrar realidades complejas sin caer en la censura.