Un historial que cobra factura
La Secretaría de Movilidad de Bogotá reporta 14.874 investigaciones activas por reincidencia en infracciones de tránsito, de las cuales 5.045 han culminado en suspensión de la licencia de conducción. Los datos, dados a conocer en exclusiva, revelan que los conductores que acumulan comparendos no solo representan un riesgo para la seguridad vial, sino que también evidencian fallas en el sistema de control.
Los casos que encendieron las alarmas
Uno de los ejemplos más recientes ocurrió con un Chevrolet Spark azul que terminó sobre un puente peatonal en la carrera 68 con calle 26. El vehículo acumulaba tres comparendos pendientes de pago por cerca de cuatro millones de pesos, incluyendo infracciones por desobedecer señales de tránsito y transitar en horarios restringidos. Pese a ello, continuó circulando hasta protagonizar una maniobra imprudente y evadir un peaje tras ser inmovilizado.
Otro caso estremecedor es el del taxi que el 8 de noviembre de 2025 atropelló a 11 personas en San Cristóbal. El conductor, en estado de embriaguez, causó la muerte de una adolescente de 15 años. Antes del siniestro, el vehículo ya tenía dos comparendos impagos: uno por recoger pasajeros en sitio prohibido y otro por exceso de velocidad.
La relación entre multas y siniestros
Expertos en seguridad vial advierten que la reincidencia en infracciones no es un simple problema administrativo, sino un factor que incrementa la probabilidad de siniestros. “Cada comparendo es una alerta que no se atiende. Los conductores que acumulan multas suelen tener comportamientos de riesgo más frecuentes”, señalan.
- Los comparendos más comunes entre reincidentes son exceso de velocidad, desobedecer señales y transitar por sitios restringidos.
- La suspensión de licencias es una de las medidas más efectivas para retirar de las vías a conductores peligrosos.
- El pago de multas no elimina el antecedente: la reincidencia se evalúa en un período de dos años.
Entre más multas, más siniestros viales. La reincidencia es un indicador claro de conductas peligrosas que deben ser sancionadas con mayor severidad.
¿Qué sigue para Bogotá?
La Secretaría de Movilidad asegura que fortalecerá los controles y la vigilancia sobre los conductores reincidentes. Además, se estudian reformas para que las sanciones sean más disuasorias y se agilice el proceso de suspensión de licencias. La meta es reducir los índices de siniestralidad y evitar que más familias tengan que lamentar pérdidas humanas.