Primero fueron las amenazas contra canchas populares y escenarios deportivos. Después vinieron contra comerciantes, tenderos, transportistas y otros sectores económicos. El pasado fin de semana, cuando decenas de negocios cerraron, una sensación de incertidumbre se extendió por amplios sectores de Barranquilla y Soledad. Todo eso por un panfleto.
El análisis de un experto en seguridad
Luis Trejos, experto en seguridad, hace un análisis que parte de una realidad documentada durante los últimos meses por autoridades y organismos de control. Según Trejos, 'hay una pérdida de credibilidad en las autoridades', lo que explica por qué la ciudadanía es tan receptiva a los panfletos amenazantes.
Junio cerró con más de 110 homicidios en Barranquilla y su área metropolitana, convirtiéndose en el mes más violento del año. Esta cifra, sumada a la percepción de impunidad, genera un caldo de cultivo para que grupos ilegales impongan su ley a través de panfletos.
El impacto en la comunidad
El cierre masivo de negocios el pasado fin de semana evidenció el temor y la desconfianza de la población hacia las instituciones. Los panfletos, que antes se limitaban a amenazas verbales, ahora tienen un efecto paralizante en la economía local.
Hay una pérdida de credibilidad en las autoridades. La gente ya no confía en que el Estado pueda protegerlos, por eso acatan las órdenes de los grupos armados.