Indígenas bloquean operativo militar en La Guayacana
El pasado jueves 16 de octubre, tropas del Ejército Nacional llegaron al corregimiento de La Guayacana, en Tumaco, con la intención de capturar a un hombre vinculado al narcotráfico. Sin embargo, un grupo de indígenas impidió la detención y retuvo al personal militar, generando una asonada que obligó a entregar al detenido a la comunidad.
Amenazas y uso de mujeres embarazadas y niños para intimidar
El coronel Jaison Leonardo Gómez Pérez, segundo comandante de la Fuerza de Tarea Hércules, denunció que los indígenas amenazaron con quemar vehículos y soldados si no se liberaba al capturado. Además, señalaron que mujeres embarazadas y niños fueron usados como escudos humanos para evitar la acción militar, lo que complicó la intervención.
Secuestro temporal de soldados y bloqueo vial prolongado
Durante la asonada, aproximadamente 300 personas actuaron de forma violenta y coordinada, secuestrando a un oficial, dos suboficiales y treinta soldados por dos horas y media. Además, la vía entre Tumaco y Pasto estuvo bloqueada por más de tres horas, afectando gravemente la movilidad en la zona.
Presencia de grupos armados y tensión en el Pacífico nariñense
La región del litoral Pacífico en Nariño es escenario de disputa entre disidencias de las Farc y narcotraficantes que controlan rutas fluviales. La Fuerza de Tarea Hércules alertó sobre la presión de estructuras armadas ilegales que usan a la población civil para obstaculizar operaciones militares.
“Estas comunidades emplean a mujeres embarazadas y niños para evitar la acción de la Fuerza Pública, lo cual obligó a que nosotros tuviéramos que entregar el sujeto a esta comunidad.” – coronel Jaison Leonardo Gómez Pérez
¿Cómo impactará este episodio en la seguridad regional?
La liberación forzada del detenido y la violencia contra las tropas evidencian la complejidad del conflicto en Tumaco. El Ejército Nacional manifiesta preocupación ante la obstrucción de sus funciones y la influencia de grupos ilegales en la población civil. El futuro de la seguridad en la zona depende de la capacidad de las autoridades para enfrentar estas dinámicas.