En 2024, según el último informe del Sistema Integrado de Monitoreo de Cultivos Ilícitos (Simci) de Naciones Unidas, Colombia tenía 261.000 hectáreas sembradas con coca. Los narcocultivos aumentaron un 3,5 % frente a 2023 y mantienen al país como el principal productor mundial de cocaína.
Diez enclaves concentran el 47% de la coca
Este mar de coca se concentra principalmente en diez enclaves, donde está el 47 % del total de las tierras 'contaminadas'. Tumaco volvió a ocupar el primer lugar, con cerca de 31.300 hectáreas sembradas, unas 8.300 más que en 2023. En Tibú, por su parte, se pasó de 23.000 a cerca de 26.000 hectáreas. Además, el mismo informe revela que el 53 % de esos cultivos se ubica en zonas de reserva forestal, reservas campesinas, resguardos indígenas y tierras de comunidades negras.
Continúa la concentración del área con coca (cerca del 50 % del total en 2024) en territorios que requieren una atención particular dadas las condiciones ambientales (áreas de especial importancia ambiental) y la diversidad cultural de comunidades que allí habitan (territorios colectivos).
Comunidades negras y resguardos indígenas, los más afectados
El informe de Naciones Unidas muestra que las tierras de las comunidades negras siguen siendo las de mayor presencia de cultivos ilícitos: albergan el 21 % del total nacional, un 5 % más que en 2023. Aunque se detectó coca en 130 consejos comunitarios, apenas ocho concentran cerca de la mitad del área sembrada. En los resguardos indígenas se concentra otro 12 % de la coca del país y allí se registró el mayor incremento entre las áreas de manejo especial: un 9 % frente al año anterior. De los 223 resguardos con presencia de cultivos, apenas ocho concentran el 48 % del total.
Reservas forestales y parques nacionales también en la mira
Las zonas de reserva forestal creadas por la Ley Segunda reúnen el 14 % de los narcocultivos y mantienen un comportamiento estable, con un aumento de apenas el 1 %. En los Parques Nacionales Naturales se encuentra el 4 % de toda la coca del país, un 5 % más que en 2023. Paramillo, Catatumbo-Barí y Nukak concentran el 58 % del área sembrada dentro de los 13 parques afectados. Mientras La Paya registró la mayor reducción, Catatumbo-Barí fue el parque donde más crecieron los cultivos.
Reservas campesinas: la excepción a la tendencia
El panorama es distinto en las zonas de reserva campesina. Allí se ubica el 2 % de la coca del país y, a diferencia de las demás categorías, el área sembrada se redujo un 7 % frente a 2023.