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Inravisión, RTVC, Señal: cada vez peor | 'El otro lado', columna de opinión de Ómar Rincón

Opinión Inravisión, RTVC, Señal: cada vez peor | 'El otro lado', columna de opinión de Ómar RincónEl crítico asegura que "la televisión pública viene de mal en...

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Foto: La voz del país

Opinión Inravisión, RTVC, Señal: cada vez peor | 'El otro lado', columna de opinión de Ómar RincónEl crítico asegura que "la televisión pública viene de mal en peor" y que "no es el nombre, es la tele que se hace".Ómar Rincón. Foto: César Sánchez CarreñoLink Ómar Rincón14.04.2026 16:05 Actualizado: 14.04.2026 16:05 Compartir Guardar Ingrese o regístrese acá para guardar los artículos en su zona de usuario y leerlos cuando quiera Reportar Resumen Cerrar Este resumen fue construido con ayuda de IA. Escuchar 00:0000:001X Comentar La url ha sido copiada en el portapapeles La historia de la televisión pública viene de mal en peor en el siglo XXI. Por eso que se llame RTVC (Radio y Televisión de Colombia) o Inravisión (Instituto Nacional de Radio y Televisión) poco importa, es anecdótico, lo catastrófico está en cómo cada vez hacemos peor “lo público”.La televisión pública en el siglo XXI ha servido para adorar a los gobernantes.En tiempos de Uribe, él y sus 305 consejos comunitarios fueron su ego-programa, mientras eliminaba la vieja Inravisión (1963–2004) para crear RTVC como un aparato burocrático de reproducción de clientela política. Y todo a nombre de la TV pública.En el gobierno Santos se mató la Comisión Nacional de TV para solo dejar una débil autonomía en la Autoridad Nacional de Televisión ANTV porque decían que la tele había muerto.En el gobierno Duque con recursos de la televisión pública se hizo el Guinness Récord de un presidente que durante ocho meses presentó 'Previsión y acción', se cerró la ANTV y la tele pública se convirtió en el botín político de MinTics, y para peor metieron un noticiero a Señal con lo cual metieron a los políticos a acabar con lo cultural televisivo.Ahora, el gobierno Morris regresa al viejo nombre para invocar un acto de soberanía política. Morris afirma que volver a Inravisión reafirma el “compromiso con una comunicación pública fuerte, independiente y al servicio de la ciudadanía”. Encantador como es tan fácil decir que es ser “independiente” y es “ciudadanía”.Dicen que “marca el inicio de una nueva etapa para la radio y la televisión pública en Colombia, orientada a fortalecer la producción de contenidos, ampliar la participación ciudadana, garantizar el acceso a información de calidad, reivindicar la misión pública de los medios y honrar la memoria de quienes construyeron este proyecto”.Buenísimo estos saludos al vacío retórico. Raro eso de una nueva etapa a cuatro meses de acabar este gobierno… y con la misma programación que se viene haciendo… y con la misma batalla política. ¡Perdieron tres años y ocho meses para haber hecho eso que dicen van a hacer!La realidad de la tele pública morrista es que se ha producido menos contenidos porque todo es noticias y cabezas parlantes, programas que van a la basura tan pronto se emiten: no ameritan repetición, ni serán memoria de nada.Nada ha habido de participación ciudadana… ya que han ignorado durante cuatro años lo popular y se han dedicado a emitir a sabios petristas que “nos” explican el mundo.Imagen de Señal Colombia. Foto:cortesía Información de calidad (¡ay Dios mío!), o sea, que la información de calidad es Morris opina, Hollman contesta. Una sola visión del mundo NO es calidad en términos de pluralidad y diversidad. Y eso que no hablamos de la calidad narrativa y visual. La tele pública hoy es fea, muy fea.Pobre tele pública, la usan y abusan en nombre de todos. No es el nombre, es la tele que se hace.ÓMAR RINCÓN- CRÍTICO DE TELEVISIÓN LEA TAMBIÉN Atresplayer acaba de estrenar la serie 'La Nena', la violenta conclusión de la saga de 'La novia gitana'Sofía Gómez

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