El atropellamiento de animales en las carreteras colombianas ha dejado de ser un incidente aislado para convertirse en un problema significativo que afecta tanto la seguridad vial como la biodiversidad nacional.
Entre 2017 y 2025, la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) reportó 1.591 accidentes vinculados con atropellamientos de fauna, que causaron 615 muertes y 976 personas lesionadas, evidenciando el impacto humano y ambiental de esta problemática.
Rutas Vivas es la estrategia nacional diseñada para reducir estos siniestros, integrando medidas de seguridad vial con acciones de protección ambiental en zonas donde las carreteras atraviesan ecosistemas estratégicos.
- Alta velocidad en corredores rurales.
- Falta de iluminación en vías críticas.
- Ausencia de señalización y medidas preventivas en áreas de alta biodiversidad.
Las autoridades insisten en que estos accidentes no son aleatorios, sino consecuencia de condiciones estructurales que requieren atención inmediata para proteger tanto a las personas como a la fauna silvestre.
Rutas Vivas busca no solo salvar vidas humanas sino también conservar la riqueza natural que atraviesa nuestras vías, un compromiso con la seguridad y la biodiversidad.