La Oficina del Representante Comercial de los Estados Unidos (USTR) notificó la inclusión de Colombia en la lista de naciones bajo observación en su informe técnico, elaborado conforme a la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974, al concluir que el país no cuenta con una prohibición legal integral para restringir la importación de mercancías elaboradas mediante trabajo forzoso.
La medida, impulsada por la agresiva política arancelaria del presidente Donald Trump en su segundo mandato, propone un arancel del 12,5% a las exportaciones colombianas que utilicen insumos extranjeros sospechosos de provenir de trabajo forzoso. Esto pone en jaque a sectores clave como el textil, la agroindustria y la manufactura.
Colombia no cuenta con una prohibición legal integral para restringir la importación de mercancías elaboradas mediante trabajo forzoso.
El informe de la USTR detalla que, aunque Colombia ha avanzado en la lucha contra el trabajo forzoso a nivel nacional, la falta de una normativa que impida la entrada de productos fabricados bajo esas condiciones en el extranjero genera un riesgo para la cadena de suministro estadounidense. La propuesta de arancel del 12,5% busca presionar al gobierno colombiano para que adopte medidas más estrictas.
Expertos en comercio internacional advierten que, de aplicarse la medida, las exportaciones colombianas hacia Estados Unidos —su principal socio comercial— podrían reducirse significativamente, afectando a miles de productores y trabajadores. La noticia llega en un momento de incertidumbre para la economía colombiana, que ya enfrenta desafíos inflacionarios y de competitividad.