Un operativo sin precedentes en Minab, Irán, dejó un saldo trágico tras el bombardeo aéreo a un colegio ocurrido el 28 de febrero, el primer día de la guerra en Oriente Medio. La televisión estatal IRIB informó que la cifra de muertos ascendió a 155 personas, entre ellas 120 niños.
Investigaciones independientes señalan que el colegio estaba ubicado junto a un complejo perteneciente a los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria Islámica, lo que podría haber motivado el ataque.
Las imágenes del entierro masivo de las víctimas han generado conmoción internacional y reavivan el debate sobre las consecuencias humanitarias del conflicto en la región.
Este ataque representa una tragedia humana de proporciones devastadoras que afecta principalmente a los niños, quienes son las víctimas más inocentes del conflicto.
La actualización oficial del número de víctimas refleja la gravedad del impacto en la comunidad y la necesidad urgente de atención humanitaria en la zona.