Juan Arizala cumplió el sueño de todo niño futbolista. El ‘tren bala’ atravesó el océano Atlántico y paró en Europa para jugar en Italia. Fue uno de los pilares de la Selección Colombia sub-20 que logró el tercer lugar en el Mundial de la categoría en el 2025. Su velocidad, su fuerza y su fútbol por ese lateral izquierdo llamaron la atención de varios equipos en el país de la bota, pero fue Udinese el que se llevó la joya para pulirla y darle a la absoluta una opción en una posición que no tiene un titular indiscutible.
Arizala es prueba fehaciente de que las promesas colombianas son muy admiradas por los grandes clubes en medio del furor de los éxitos de las selecciones Colombia juveniles. El lateral pasó migración, pero detrás de él en la fila pueden estar Samuel Martínez y José Escorcia, estrellas de la Selección sub-17 que se coronó en el Suramericano de este año. Juan es tímido a la hora de hablar, pero se transforma en el campo. Parece una fiera por la banda izquierda.
De El Charco a la Serie A: los inicios del ‘tren bala’
No baja la marcha cuando va al ataque, va a la velocidad de un tren. Empezó en el fútbol como extremo, aunque lo fueron retrasando en el campo. Fue puliendo su técnica desde muy joven, cuando jugaba en los campos de El Charco, un lugar del que salió a los 11 años para perseguir su sueño de ser futbolista profesional.
Soy de El Charco, Nariño; salí a los 11 años de mi pueblo buscando oportunidades. Me inicié en un club llamado el Cali, luego pasé a Ciclones, donde estuve más tiempo. Desde muy chiquito siempre me ha apasionado el fútbol; siempre andaba con mi balón para todos lados.
Su padre, Giovanni Arizala, le inculcó ese amor por la pelota y soñó con verlo brillar en los grandes escenarios del fútbol mundial. Después de mostrar sus cualidades en el Torneo Nacional y en el Torneo de las Américas, Independiente Medellín puso los ojos en él y, en el 2022, se lo llevó para impulsarlo al fútbol profesional. Su debut con el Poderoso llegó el sábado 11 de marzo de 2023 en un triunfo de Liga contra Boyacá Chicó. Había dado el primer paso, pero le faltaba mucho por recorrer.
Debuté con el profe David González (hoy DT del América). Cuando iba a entrar, el profe me dijo que disfrutara, que entrara con alegría y que hiciera lo que yo sé hacer con mucha responsabilidad. Ese fue uno de los días más felices de mi vida.