El nuevo liderazgo apuesta por conectar diásporas y preservar la esencia popular
Juan Carlos Ospino fue designado director del Carnaval de Barranquilla, la emblemática celebración reconocida como Obra Maestra del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad desde 2003. Su objetivo es internacionalizar la fiesta sin perder su raíz popular, fortaleciendo la apropiación cultural en la ciudad y las comunidades barranquilleras en el mundo.
Ospino explicó que la internacionalización no busca replicar el espectáculo fuera del territorio, sino articular y visibilizar las comunidades barranquilleras que mantienen viva la tradición en ciudades como Nueva York, Miami, Madrid o Panamá. Además, se promoverán intercambios culturales con ciudades hermanas para enriquecer la experiencia del Carnaval.
Equilibrar turismo y cultura para proteger a los grupos tradicionales
El director reconoce que el crecimiento turístico debe ser una oportunidad para la economía local sin afectar la esencia comunitaria del Carnaval. Para ello, se crearán mesas de trabajo con hacedores, operadores turísticos y autoridades que permitan armonizar la oferta turística con la participación popular.
“La democratización de la fiesta es un principio irrenunciable.”
El reto es evitar que la expansión encarezca la participación o desplace a los grupos tradicionales, garantizando que el Carnaval siga siendo un patrimonio vivo, abierto y accesible para todos.
Fortalecer la economía cultural y el reconocimiento de hacedores todo el año
Ospino plantea mejorar la continuidad y eficiencia del Portafolio de Estímulos para que los hacedores tengan garantías económicas y sociales más allá de la temporada de Carnaval. El Carnaval funcionará como una plataforma de economía cultural integrada al turismo y a procesos formativos que generen ingresos sostenidos.
- Priorizar el acceso de hacedores en situación de vulnerabilidad a la oferta social del Estado.
- Establecer mecanismos claros para identificar y reconocer a los hacedores dentro del patrimonio cultural.
- Buscar un equilibrio justo en el acceso a recursos públicos, manteniendo la fiesta popular y abierta.
Semilleros folclóricos serán clave para transmitir saberes a niños y jóvenes
El Carnaval de los Niños y los semilleros de grupos folclóricos serán fortalecidos para que la transmisión de conocimientos sea continua y viva. Se desarrollarán líneas específicas en música, danza, artesanías, teatralidad, oralidad y diseño para que los jóvenes comprendan y defiendan la fiesta, manteniendo su identidad en un mundo globalizado.
Una salvaguardia dinámica que involucre a toda la comunidad carnavalera
Con la próxima publicación del Plan Especial de Salvaguardia, Ospino enfatiza la importancia de la escucha permanente y la participación colectiva. La salvaguardia será un proceso vivo que involucre a hacedores y público, garantizando la evolución y protección del patrimonio cultural.
“El Carnaval pertenece a la gente. Su carácter popular y patrimonial es el límite que no se puede cruzar.”
¿Cómo evolucionará el Carnaval rumbo a 2027 y más allá?
Con el respaldo del alcalde Alejandro Char, Juan Carlos Ospino busca construir consensos entre quienes hacen y disfrutan la fiesta, asegurando inclusión y respeto por su esencia. El desafío está en mantener un equilibrio entre crecimiento, internacionalización y preservación cultural para que el Carnaval siga siendo una celebración popular que se hereda de generación en generación.