El Juzgado Tercero Administrativo del Circuito de Bogotá analizó tutelas presentadas contra el Estado para detener la eutanasia de hipopótamos en Colombia, especie invasora que llegó en los años 80 al Magdalena Medio y que ha generado graves impactos ambientales y sociales.
El Gobierno, a través del Ministerio de Ambiente, autorizó la eutanasia de 80 hipopótamos para controlar su población, dado que no tienen depredadores naturales y afectan ecosistemas, contaminan fuentes hídricas y ponen en riesgo especies nativas como peces y manatíes.
Aunque la medida tiene respaldo técnico, sectores animalistas rechazaron la eutanasia alegando el derecho a la vida de los animales y promovieron alternativas como la esterilización, el confinamiento o el traslado, opciones que el juzgado evaluó minuciosamente.
Análisis judicial y argumentos técnicos
El juez aclaró que las tutelas no están diseñadas para proteger derechos de animales, pero por tratarse de seres sintientes y un asunto de interés nacional, realizó un análisis constitucional para determinar la necesidad de intervención.
Tras revisar informes técnicos y el protocolo oficial, concluyó que la eutanasia es una medida legal, técnica y científicamente justificada para controlar esta especie invasora que crece sin control y afecta ecosistemas y comunidades.
- Esterilización: compleja, costosa y poco efectiva frente al rápido crecimiento.
- Traslado: inviabilidad por falta de acuerdos internacionales y riesgos sanitarios.
- Confinamiento: alto costo y duración, considerando la longevidad de los hipopótamos.
El fallo resalta que las autoridades sí evaluaron estas opciones, pero las descartaron por dificultades logísticas, costos y falta de efectividad para controlar la población.
Además, el juez enfatizó que, aunque la especie ha generado interés turístico, las consecuencias negativas sobre la biodiversidad y los ecosistemas priman sobre otros intereses.
Derechos de animales y protección constitucional
El juzgado reconoció la condición de seres sintientes de los hipopótamos, pero aclaró que su protección no es absoluta y debe equilibrarse con la conservación de ecosistemas y especies nativas.
"Dar tratos extremos a un animal atenta contra su esencia y las dinámicas naturales donde la muerte es parte de la supervivencia", señaló el juez, advirtiendo sobre la inadecuada humanización de la naturaleza.
El Estado tiene la obligación constitucional de proteger la biodiversidad y prevenir daños irreparables, por lo que la medida de eutanasia es necesaria para evitar un aumento descontrolado de la población de hipopótamos.
Finalmente, el juzgado exhortó a las autoridades ambientales para que implementen la eutanasia de forma pronta y seria, previniendo la propagación del daño ambiental en el país.