Manuel Roberto y Fernando Farías Laguna, conocidos como 'Los Primos' dentro de la Armada de México, combinaban sus roles militares de alto rango con la dirección de una gigantesca red de tráfico ilegal de combustible. Su parentesco con Rafael Ojeda Durán, exsecretario de Marina durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, potenció su carrera y les permitió controlar puestos clave en las aduanas marítimas.
La Fiscalía mexicana acusa a los hermanos Farías Laguna de liderar el mayor esquema de huachicol fiscal del sexenio, que consistía en la introducción ilegal de diésel y gasolina mediante falsificación de documentos en puertos como Tampico y Altamira. Este delito ocasiona pérdidas anuales de aproximadamente 9.200 millones de dólares al erario nacional.
Un operativo sin precedentes y el desenlace de la red criminal
Tras meses prófugo, el contralmirante Fernando Farías Laguna fue capturado en Buenos Aires, Argentina, en un operativo de la Policía Federal. Había ingresado al país con identidad falsa y se preparaba para ser extraditado a México. Su hermano, el vicealmirante Manuel Roberto, permanece en prisión en el penal de alta seguridad del Altiplano.
La red criminal operaba con la complicidad de funcionarios y empresarios, con sobornos que garantizaban el control total de las operaciones en las aduanas marítimas. La influencia de los Farías Laguna se sustentaba en su conexión familiar con Ojeda Durán, aunque este último no está bajo investigación.
El impacto en la comunidad y denuncias internas
La corrupción de 'Los Primos' fue denunciada internamente por el contralmirante Fernando Rubén Guerrero Alcantar, quien fue asesinado en circunstancias sospechosas tras presentar pruebas detalladas del esquema. Además, una fiscal de Colima vinculada a la investigación también fue presuntamente asesinada, evidenciando la gravedad y alcance de la trama.
El caso ha afectado la imagen de la Marina, institución que gozaba de gran prestigio y a la que se le habían confiado funciones estratégicas, como la administración de puertos. El escándalo ha puesto en tela de juicio la integridad de sus mandos y ha generado un fuerte impacto en la opinión pública.
“Está detenido y va a ser extraditado. La Argentina no es refugio de criminales”, afirmó Alejandra Monteoliva, ministra de Seguridad argentina, tras la captura de Fernando Farías Laguna.
México espera que las declaraciones de los hermanos Farías Laguna permitan esclarecer hasta qué niveles ascendía la corrupción y quiénes más estaban involucrados en esta red criminal que operaba bajo la sombra del poder.