Un avance imparable del mar transforma el paisaje y la economía local
El mar avanzó sin pedir permiso y borró la playa de Cabo Tortuga, una de las más visitadas en el sur de Santa Marta. Lo que antes eran arenas, carpas y turistas, hoy es solo agua golpeando estructuras improvisadas y comerciantes sin clientes.
El impacto humano y económico de la erosión costera
Al menos 50 familias que dependían del turismo en esta zona quedaron sin sustento en cuestión de semanas. La crisis no solo es ambiental, sino también social y económica, afectando profundamente la calidad de vida de la comunidad local.
El agravamiento tras el fuerte frente frío de febrero
Desde el fuerte frente frío registrado en febrero, la erosión costera se aceleró, borrando por completo la franja de playa. El puente festivo que se esperaba como una oportunidad de recuperación terminó confirmando la pérdida irreversible del turismo local.
El turismo se fue con la arena, dejando a la comunidad en una situación crítica y sin respuestas claras de gestión ambiental.
Esta situación también evidencia fallas estructurales en la gestión ambiental y la necesidad urgente de acciones que protejan las costas y el sustento de quienes viven del turismo.