En el periodismo contemporáneo, los jefes de redacción solicitan a sus periodistas que escriban una 'pieza' sobre diversos temas, lo que representa un cambio significativo frente a la precisión tradicional de encargar noticias, reportajes, crónicas o columnas.
Esta transformación lingüística, influenciada por el inglés y los medios digitales, refleja una tendencia a difuminar los géneros periodísticos, que antes permitían al lector identificar el grado de subjetividad presente en cada texto.
La importancia de distinguir los géneros periodísticos
Los géneros se dividen en tres grandes categorías: información, interpretación y opinión. Cada uno cumple una función clara que ayuda al lector a entender si un texto presenta hechos puros, análisis o juicios personales.
- Información: noticias, documentación, entrevistas de declaraciones y reportajes informativos, basados en hechos.
- Interpretación: crónicas, entrevistas-perfil, perfiles, reportajes interpretativos y análisis, que contextualizan y explican los hechos.
- Opinión: críticas, columnas, tribunas y editoriales, que expresan juicios y valoraciones personales.
El uso indiscriminado de la palabra 'pieza' para designar cualquier texto periodístico puede generar confusión en el público, afectando la confianza hacia los medios y diluyendo el compromiso con la precisión y la transparencia.
La diferencia entre los géneros constituye una garantía para los lectores, que pueden así saber qué grado de presencia del yo hallarán en cada texto y filtrar la subjetividad a la que se enfrentarán.
La pérdida de rigor en el lenguaje periodístico, que antes distinguía claramente el encargo de cada género, representa un empobrecimiento que puede repercutir en la calidad del pensamiento y la comunicación.
Álex Grijelmo, doctor en Periodismo y exdirectivo de EL PAÍS y Prisa, destaca la necesidad de preservar estas distinciones para fortalecer la credibilidad y la ética en el ejercicio periodístico.