La Selección Colombia enfrenta un momento crítico a menos de 70 días del Mundial 2026. Las derrotas ante Croacia y Francia no solo han incrementado las preocupaciones por el rendimiento individual de varios jugadores, incluido James Rodríguez, sino también por la ausencia de un juego colectivo sólido y la falta de adaptación táctica bajo la dirección de Néstor Lorenzo.
A pesar de contar con una doble fecha FIFA para probar diferentes alineaciones y sistemas de juego, el cuerpo técnico decidió mantener a James Rodríguez como pieza fundamental, aun cuando su rendimiento ha estado por debajo del esperado y su estado de salud ha sido cuestionado. Esta decisión ha limitado las posibilidades de explorar alternativas que podrían ser vitales en caso de lesiones o sanciones durante la competencia mundialista.
El técnico Néstor Lorenzo y su equipo han expuesto a jugadores con bajo rendimiento, como el lateral Daniel Muñoz y el mediocampista Richard Ríos, sin realizar los ajustes necesarios. La insistencia en un esquema rígido y la falta de variantes tácticas han dejado a la selección en una posición vulnerable, evidenciando una planificación insuficiente para afrontar los retos del torneo.
“Desde la planeación se ha negado a buscar un sistema de juego sin James Rodríguez, eso había que probarlo en esta doble fecha FIFA y no solo por el nivel del 10, sino previendo una lesión o una expulsión en el Mundial.”
La responsabilidad recae directamente en la dirección técnica, que parece no haber previsto un plan B ni mostrado disposición para hacer cambios significativos en la plantilla o en el esquema de juego. Esto genera incertidumbre sobre si Colombia podrá mejorar o siquiera igualar su desempeño histórico en Brasil 2014, donde alcanzó los cuartos de final.
En medio de críticas y cuestionamientos, surge la duda sobre el verdadero rol de Lorenzo: si es un líder que puede gestionar y potenciar el talento del equipo o simplemente una figura que debe soportar la presión mediática sin tomar decisiones que cambien el rumbo del equipo.
Mientras tanto, la selección continúa su preparación con la incógnita de si podrá superar las falencias actuales y presentar un equipo competitivo en el Mundial, o si las decisiones tomadas hasta ahora limitarán sus posibilidades en la máxima cita del fútbol mundial.