Los supermercados asiáticos se han vuelto cada vez más comunes en España, trayendo consigo una amplia variedad de productos específicos, entre ellos, la salsa de soja. De contar con solo un par de opciones, ahora los pasillos se llenan de decenas de botellas con nombres exóticos y presentaciones diversas, lo que puede resultar intimidante para quienes desean incorporarlas en su cocina.
Un recorrido histórico por la salsa de soja
La salsa de soja tiene una historia que se remonta a más de 2.000 años en China, donde nació como una técnica de conservación llamada Jiang. Posteriormente, en Japón, su desarrollo fue casi accidental a partir del líquido sobrante del miso, conocido como tamari, base de la salsa de soja actual. A pesar de la evolución hacia la producción industrial, los ingredientes fundamentales permanecen: soja, trigo, agua y sal, dando lugar a una salsa que incorpora los sabores salado, dulce, amargo, agrio y umami.
Elegir la salsa adecuada según la cocina
Las salsas de soja se dividen principalmente en variedades chinas y japonesas. Las japonesas, o shoyu, se elaboran con trigo tostado y menos sal, resultando en un aroma dulce y un tono pardo, ideales para platos con pescado crudo. Las chinas tienden a ser más salinas y fuertes, perfectas para salteados y guisos. La recomendación general es elegir la salsa según el origen de la receta que se desea preparar.
Los colores y tipos de salsa de soja
Existen tres categorías básicas: salsas oscuras, claras y variantes intermedias. En Japón, la koikuchi shoyu es oscura y multiusos, la usukuchi soyu es clara y delicada, y el tamari soyu, sin trigo, es espesa y sin gluten. En China, las variedades incluyen la lao chou (oscura), shen chou (clara) y jiang chou (intermedia), que se combinan para aportar color y sabor a los platillos.
Marcas y recomendaciones para principiantes
Para quienes inician su aventura en el mundo de la salsa de soja, es esencial conocer las marcas más reconocidas. Entre las chinas destacan Haday, Pearl River y Masters, mientras que en Japón Kikkoman es la más popular. Se aconseja revisar las etiquetas para elegir productos con fermentación natural y evitar aquellos con muchos aditivos o fechas de caducidad lejanas.
“Para empezar, recomiendo la receta más simple: huevos fritos con un chorrito de koikuchi soyu en lugar de sal.” — Hideki Matsuhisa, chef con estrella Michelin
Con esta guía, la próxima vez que te enfrentes al 'pasillo de las salsas de soja' en un supermercado asiático, podrás elegir con confianza y descubrir un mundo de sabores que enriquecerán tus platos.