El gasto de Rusia en la guerra contra Ucrania va camino de superar su presupuesto este año en al menos 28.000 millones de dólares, lo que obliga al Kremlin a considerar recortes presupuestarios en los próximos años, según una carta a la que el periódico Financial Times (FT) dice que tuvo acceso.
Rusia tiene dificultades para financiar la invasión, a pesar de haber destinado casi el 40 % del presupuesto de este año a defensa y seguridad. La situación refleja el impacto económico prolongado del conflicto, que ya completa su tercer año.
Un déficit que obliga a recortes
El documento filtrado, según el FT, revela que los ingresos no alcanzan para cubrir los costos operativos de la campaña militar, lo que ha llevado a las autoridades rusas a evaluar reducciones en otras partidas presupuestarias, como educación, salud e infraestructura.
La guerra se ha convertido en una carga insostenible para las finanzas públicas rusas, incluso con los altos precios del petróleo y el gas que han sostenido parcialmente la economía.
Analistas internacionales advierten que, si la tendencia continúa, Rusia podría enfrentar una crisis fiscal de mayor escala, afectando su capacidad de mantener el esfuerzo bélico a largo plazo.