Desde el 28 de febrero, Irán ha sido escenario de una ofensiva militar protagonizada por Estados Unidos e Israel. En medio de estos ataques, se ha producido un fenómeno climático inusual conocido como 'lluvia negra', que ha causado preocupación tanto en la población local como en expertos en salud.
Un operativo sin precedentes y su impacto ambiental
La 'lluvia negra' se caracteriza por precipitación con partículas oscuras que podrían contener materiales peligrosos. La Organización Mundial de la Salud ha alertado sobre los riesgos que este fenómeno representa para la calidad del aire y el agua, elementos esenciales para la salud pública.
La OMS advierte que las partículas presentes en la 'lluvia negra' podrían afectar gravemente la salud de las comunidades expuestas.
Este fenómeno ha generado inquietud en las zonas afectadas, donde más de tres millones de personas han sido desplazadas debido al conflicto armado. La combinación de la guerra y la contaminación atmosférica agrava la crisis humanitaria en la región.