En 2025, Colombia registró 433.678 nacimientos, 20.223 menos que en 2024, según datos preliminares del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE). Aunque la natalidad sigue en descenso, la caída del 4,5% representa una desaceleración frente al 12% registrado en 2024 y al 10,1% de 2023.
La directora del DANE, Piedad Urdinola, destacó que esta moderación en la disminución se observa a nivel nacional, tras años de descensos más abruptos que comenzaron en 2020 tras una década de estabilidad en los nacimientos.
Entre 2009 y 2019, los nacimientos en Colombia oscilaron entre 640.000 y 670.000 anuales, sin caídas significativas. Sin embargo, la pandemia aceleró la reducción, con una caída que alcanzó el 12% en 2024, generando preocupación por sus efectos en el sistema pensional, la economía y la educación.
La tasa global de fecundidad se ubicó en 1,0 hijos por mujer en 2025, muy por debajo del 2,1 necesario para mantener la población. En 2015 esta tasa era de 1,7, y la tasa general de fecundidad bajó a 30,9 nacimientos por cada 1.000 mujeres en edad reproductiva.
“Las mujeres necesitan tener estabilidad y seguridad para embarazarse: en épocas de guerra siempre vemos una caída pronunciada, y lo mismo pasó con el covid”, explica Ángela Vega, demógrafa de la Universidad Javeriana.
La experta también señala que la tendencia a la baja en la natalidad es un fenómeno de largo plazo en Colombia, influenciado por factores como el conflicto armado, problemas de movilidad, falta de protección social y machismo, más que por el acceso al mercado laboral o educación, como ocurre en otras regiones.
Las disminuciones en la tasa de fecundidad son generalizadas, con un descenso notable en mujeres jóvenes de 20 a 24 años, pasando de 54,7 a 51,3 nacimientos por cada 1.000 mujeres. También se registraron reducciones importantes en nacimientos en niñas de 10 a 14 años y adolescentes entre 15 y 19 años.
Territorialmente, algunos departamentos como Guainía, Quindío, Tolima y La Guajira presentaron aumentos en nacimientos, mientras que Bogotá, Chocó, Nariño, Casanare y Arauca mostraron reducciones menores al promedio nacional. Por el contrario, San Andrés, Providencia y Santa Catalina evidenciaron una caída más marcada.
Esta tendencia demográfica plantea desafíos para la sostenibilidad social y económica del país, motivando debates sobre políticas públicas para apoyar a las mujeres y familias en Colombia.