Un operativo sin precedentes en términos de comunicación se generó tras la revelación de un correo electrónico interno del Pentágono, difundido por Reuters, en el que se sugería la suspensión de España de la OTAN por parte de la administración Trump.
Ante esta situación, un portavoz oficial de la OTAN aclaró que el tratado fundacional de la Alianza Atlántica no contempla ningún artículo que permita la suspensión o expulsión de un país miembro, desmintiendo así las versiones que circulaban.
Esta aclaración se produce en un contexto de tensiones diplomáticas donde, según el documento filtrado, Estados Unidos habría considerado la exclusión de España, generando inquietud tanto en Madrid como en la comunidad internacional.
El tratado fundacional de la Alianza no prevé ningún artículo para la suspensión de la membresía o la expulsión de un país miembro.
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, y el presidente estadounidense, Donald Trump, han estado en el centro de atención ante estas noticias, aunque no se han emitido declaraciones oficiales de ambos gobiernos respecto a esta controversia.
Este episodio se suma a una serie de movimientos internos y conflictos en la administración Trump, que han generado incertidumbre y cambios en las relaciones internacionales.