El altar del monumento megalítico de Stonehenge, en el sur de Inglaterra, pudo ser transportado sobre hielo glaciar desde Escocia, según un último estudio acerca de uno de los más importantes misterios que encierra el complejo de la Edad de Bronce.
Hasta ahora, la historia sobre cómo el corazón del monumento viajó más de 600 kilómetros desde hasta la planicie de Salisbury era desconocida.
El estudio, publicado recientemente, sugiere que el hielo glaciar pudo haber sido el medio de transporte para esta enorme piedra, desafiando las teorías anteriores que apuntaban a un transporte humano o fluvial.
Es fascinante pensar que una piedra de este tamaño pudo haber sido movida por fuerzas naturales, lo que cambia nuestra comprensión de cómo se construyó Stonehenge.
Los investigadores continúan analizando las marcas y la composición de la piedra para confirmar esta hipótesis, que podría reescribir la historia de uno de los monumentos más emblemáticos del mundo.