Los ministros de Exteriores de la Unión Europea (UE) tomaron la decisión de no extender el mandato de la misión naval Aspides en el estrecho de Ormuz, una zona estratégica y de alta tensión internacional.
Pese a la propuesta del presidente de Estados Unidos de crear una coalición internacional para garantizar el paso seguro por el estrecho, varios aliados de la OTAN también rechazaron participar en esta iniciativa.
Escoltar petroleros en Ormuz sería extremadamente caro y convertiría a convoyes de EE. UU. en blancos de Irán con minas, drones o lanchas rápidas.
La Unión Europea advirtió que ampliar la operación Aspides podría tener un impacto millonario en su economía, lo que refuerza la decisión de buscar alternativas diplomáticas para bajar la tensión en esta región.
Este movimiento se da en un contexto de crecientes tensiones entre Estados Unidos y la Unión Europea, especialmente tras el regreso de Donald Trump a la presidencia estadounidense.