Las elecciones en Santander dejaron un panorama claro: la derecha se impuso con un 58% de los votos, pero el gran perdedor fue el Centro Democrático. Su candidata, Paloma Valencia, apenas alcanzó 76.706 votos (6,39%), un revés significativo si se compara con las legislativas de marzo, donde el partido logró dos curules en el Congreso.
El voto emocional y las redes sociales, claves en la tendencia
Según el analista Gerardo Martínez, Santander ha mostrado una tendencia hacia la derecha desde la elección de Hugo Aguilar, pero el éxito de Abelardo de la Espriella (600.841 votos, 57,09%) se explica por un discurso beligerante en seguridad y el uso de redes sociales. 'Hoy mandan las redes sociales, los argumentos son efímeros', señaló.
Políticamente el Centro Democrático es uno de los grandes perdedores. De La Espriella mostró el antipetrismo, eso es muy emocional, sobre eso gira la gente. Lo emocional gana.
Julio Acelas, otro experto, coincidió en que desde los 2000 se ha construido una matriz de lealtades de centro y centro-derecha. 'Los colombianos ya no votan por propuestas, las campañas se traducen en una emoción', afirmó.
El petróleo no inclinó la balanza: la izquierda ganó en Barrancabermeja y Puerto Wilches
En contraste con la tendencia regional, Iván Cepeda del Pacto Histórico ganó en Barrancabermeja y Puerto Wilches, dos municipios cuya economía depende del petróleo. Según Martínez, el factor determinante fue la influencia del ministro de Minas, Edwin Palma (oriundo de Barrancabermeja), y la senadora Laura Ahumada, esposa del alcalde. 'Ambos estaban casi de manera descarada participando en las elecciones', criticó.
- En Barrancabermeja, el voto a Cepeda se atribuye a la presencia de figuras locales del Pacto Histórico.
- En Puerto Wilches, el liderazgo del representante Camilo Torres y estructuras armadas habrían potenciado el apoyo a la izquierda.
- Acelas señaló que en el Magdalena Medio hay una tradición de cultura popular que favorece a gobiernos de izquierda.
Un fenómeno que trasciende ideologías
Los expertos coinciden en que el resultado no refleja una elección ideológica profunda, sino la influencia de las nuevas dinámicas sociales. 'No saben ni siquiera pronunciar su apellido, son los fenómenos de ahora, con las nuevas generaciones, se leen memes, se siguen influencers', concluyó Martínez.